martes, 2 de enero de 2007

Arte por la Memoria II

Título: Libertad
Año: 2001

Con motivo de cumplirse el vigésimo quinto aniversario del golpe de estado de 1976; a través del Arte la plaza Houssey, ubicada en Uriburu y Avenida Córdoba, un espacio dedicado a la "MEMORIA". Para ello, desde el Centro de Gestión y Participación 2 Norte, fueron convocados en abril del 2001, 56 artistas de distintas edades para la realización de murales. En noviembre de 2001 pudimos llevar adelante la segunda etapa en la cual 150 artistas dejaron con su talento y dedicación 87 obras en las paredes de la plaza rindiendo sincero homenaje a las 30000 víctimas del terrorismo de estado. Este proyecto contó con la solidaridad de todos los artistas que participaron y con el apoyo y colaboración de Madres de Plaza de Mayo - Línea Fundadora, Familiares de Detenidos Desaparecidos por Razones Políticas y la Dirección de Derechos Humanos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. A todos ellos mi más profundo agradecimiento porque con acciones como estas, donde la "Memoria" está presente, el "Nunca más" será posible.
PABLO MENDIA
Director General – Centro de Gestión y Participación 2 Norte
Este proyecto de desarrollo cultural y de extensión a la comunidad, tuvo como objetivo transformar la Plaza Housssay a través de la creatividad de 150 artistas que realizaron 86 murales, desde la convocatoria del Centro de Gestión y Participación 2 Norte. Esta segunda etapa, con motivo del 25ª aniversario del terrorismo de estado del 24 de marzo de 1976; se generó un equipo de trabajo solidario y con compromiso para transformar diferentes espacios públicos de la ciudad. Luego de integrar conceptos artísticos, el proyecto empezó a tomar forma y ésta funcionó a través de la buena voluntad de todas las partes. Hoy es una realidad por la confianza depositada de todos los participantes en la creación y realización de los murales. El Arte interviene en el espacio de la ciudad encontrando nuevos lugares donde los artistas muestren sus obras. La Plaza Houssay ahora está colmada de color y textura y nuevas formas que desde el corazón de los artistas nos brindaron su creatividad para iluminar la plaza.
Brindándole un espacio fresco y renovado, resurgiendo la idea de que todo con aliento y estímulo se puede lograr los cambios que una ciudad necesita. Desafío que es solo posible trabajando colectivamente. Agradesco la participación de artistas, colegas y a las autoridades del Centro de Gestión y Participación 2 Norte que depositaron la confianza en mi persona para coordinar este proyecto.
JUAN ORELLANA
COORDINADOR ARTÍSTICO - ARTE POR LA MEMORIA

domingo, 31 de diciembre de 2006

El misterio Picasso - Parte 2


Pero Picasso no se queda ahí y en 1912 practica el collage en la pintura; a partir de este momento todo vale, la imaginación se hace dueña del arte.
Picassso es el gran revolucionario y cuando todos los pintores se interesan por el cubismo, él se preocupa por el clasicismo de Ingres; durante una temporada va a alternar obras clasicistas con otras totalmente cubistas.
El movimiento surrealista de 1925 no le coge desprevenido y, aunque no participa abiertamente, le servirá como elemento de ruptura con lo anterior, introduciendo en su obra figuras distorsionadas con mucha fuerza y no exentas de rabia y furia. Igual que le ocurre a Goya, a Picasso también le influye mucho la situación personal y social a la hora de trabajar.
Sus relaciones con las mujeres, muy tumultuosas en ocasiones, van a afectar muy seriamente a su obra. Pero lo que afectó tremendamente al artista fue el estallido de la Guerra Civil Española y el bombardeo de Guernica, que provocó la realización de la obra más famosa del arte contemporáneo, en la que critica la guerra y la sinrazón que conlleva un enfrentamiento armado.
París fue su refugio durante mucho tiempo, pero los últimos años de su vida los pasó en el sur de Francia, trabajando en un estilo muy personal, con vivos colores y formas extrañas. Falleció en Mougins en 1973, cuando preparaba dos exposiciones, demostrando su capacidad creativa hasta el final.
Durante más de 40 años "El Guernica" fue un exiliado más de la España dictatorial. Por fin en 1981, años después de la muerte del dictador, el cuadro llegó a Madrid desde su residencia en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, quizá para celebrar el centenario del nacimiento de u creador.
Picasso, como todos los grandes genios, continuó con su creatividad a flor de piel hasta el final de sus días. Buena prueba de ello es la serie de grabados que realiza sobre el "pintor y su modelo" que se hallan distribuidos por todos los museos. La familia de Picasso estuvo de acuerdo en donar parte de su herencia pictórica a la ciudad que vio nacer al genial artista, de ahí que Málaga ya disponga de un museo dedicado a su obra para que malagueños y visitantes podamos disfrutar de su genialidad artística.


* Tuve que cambiar los videos parte "1 & 2" ya que los quitaron del servidor; disculpen las molestias por el cambio. Espero igualmente que disfruten de su genialidad.

viernes, 29 de diciembre de 2006

Tributo contemporáneo hacia Altamira

Titulo: Altamira
Técnica: Acrilico s/Lienzo
Medidas: 1,75 x 1,75 X 3 mts
Año: 2005

Cuando pensamos en la Prehistoria no podemos evitar que se nos vengan a la mente imágenes de animales pintados en las paredes de una caverna, de hecho, la mayor parte de las veces son las representaciones de las mundialmente famosas Cuevas de Altamira las que encarnan ese arquetipo. Y la razón es muy lógica, de los escasos restos que nos han llegado de aquella remota época, los de las cuevas cántabras son uno de los ejemplos más bellos e ilustrativos de lo que debió ser la manera de vivir y pensar de nuestros antepasados. No en vano se les ha concedido el apelativo de "Capilla Sixtina del Arte Cuaternario".
Altamira se encuentra en el municipio de Santillana del Mar, a unos 30 kilómetros al oeste de Santander, y su descubrimiento fue realizado por casualidad en 1868 por Modesto Cubillas mientras cazaba con su perro. Este aparcero le comunicó el hallazgo a Don Marcelino Sanz de Sautuola, para quien trabajaba, quien poco después publicaría un artículo titulado Breves apuntes sobre algunos objetos prehistóricos de la provincia de Santander donde defendía que se trataba de escenas prehistóricas.
La polémica que originó este estudio llegó al límite de ser acusado por otros investigadores de haber falsificado las pinturas. Les parecía poco probable que los colores se hubieran conservado con tanta nitidez, por no mencionar que se consideraba imposible que el hombre primitivo fuera capaz de llevar a cabo un trabajo tan excepcional.
De manera que Santuola y los colegas que apoyaron su tesis fueron objeto de un despiadado ataque por parte de científicos franceses y españoles. Pero con el paso de el tiempo otras cuevas similares fueron descubiertas en el sur de Francia, cuevas cuyas pinturas empezarían a poner en tela de juicio el supuesto fraude de Santuola. Las pinturas de Altamira no serían finalmente aceptadas como antiguas hasta principios de la centuria siguiente (en gran medida gracias al Abate Breuil) y el reconocimiento sólo le llegaría a Marcelino después de su muerte.
Las imágenes se encuentran grababas o dibujadas en las paredes y techo con pigmentos minerales ocres, marrones, amarillentos o negros, mezclados con aglutinantes como la grasa animal. Se aplicaron con los dedos, con algún utensilio a modo de pincel y en ocasiones soplando la pintura a modo de aerógrafo. También se usó el carbón vegetal para perfilar los bordes. Lo primero que llama la atención es el asombroso realismo de las imágenes, las más bellas realizadas en la cúpula de la galería central. El bisonte es el animal que más veces aparece representado, aunque también hay caballos, ciervos, jabalís, mamuts, renos (animales propios de climas muy fríos que en la actualidad están extinguidos en Europa) figuras antropomorfas y diversos símbolos. Aparecen representados de manera independiente, no formando escenas y ocasiones se han aprovechado los abultamientos de la roca para conferir volumen a las formas. Tal es el caso del bisonte encogido, una de las imágenes más conocidas, que fue concebido en esa postura para coincidir con un resalte rocoso y que destaca por su enorme verosimilitud.
Los elementos representados pertenecen a diversas épocas. Se cree que las pinturas más antiguas son las rojas, sobre las que se añadieron otras negras. Más tarde se pintarían las polícromas rodeadas nuevamente de imágenes negras.
Pero quizá lo más sorprendente de las pinturas sea su expresividad, conseguida no tanto por una imitación exacta del modelo como por una extraordinaria habilidad para utilizar las manchas de color y las líneas, consiguiendo dotar a las figuras de una fuerza y un naturalismo que aún hoy nos resultan difíciles de mejorar. Los artistas (porque no se puede calificar de otro modo a los artífices de semejante maravilla) que las llevaron a cabo supieron hacer uso de los juegos de sombras y de la perspectiva, como se puede comprobar en la imagen de la cierva, modelada con un magistral cromatismo. Otra de las representaciones más emblemáticas es la del caballo, como el resto de los animales, dibujado con un gran detallismo anatómico.
Sobre el significado de estas escenas o las posibles intenciones de los hombres que las concibieron existen muchas interpretaciones. Pudiera haberse tratado de un santuario religioso, o de la representación de una batalla simbólica entre dos clanes, encarnados por la cierva y el bisonte. Acaso sean los ritos de fertilidad lo que se plasmó en las paredes y techo de la cueva, o ceremonias para propiciar la caza (se pintarían los animales que más tarde serían cazados). Incluso se ha manejado la hipótesis del "arte por el arte", que abogaría por una utilidad meramente estética.
Pero sea cual fuere el propósito de nuestros antepasados al decorar así el interior de las Cuevas de Altamira, lo que es seguro es que no contaban con suscitar una admiración semejante a la que nosotros sentimos hoy día al contemplar la vida palpitante de esas figuras magníficas.