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jueves, 14 de enero de 2010

2010 - 010 - 10 - 20.10

...hay más universos...
...que realidades...






Fotografía: Digital
Año: 2010

Aproximación de la serie en si - estas imagenes no son su ubicación, tampoco el número en cantidad de fotografías - pueda ser estas una aproximación.

Tomadas como registro digital de trabajo en pleno comienzo de un nuevo año; 2010 - 010 - 10 - 20.10; o como se lo denomine en diversos continentes o culturas.


...arañando... 
a escasos minutos un tímido sol que ponía en duda su nueva salida en vispera de aquella luna...



Queda lo más deleitoso...

...ese, este, el... trabajo...


...el matemático Georg Faber (1877-1966) escribió sobre Lambert:

( «Lambert war in Licht und Schatten das rechte Bild eines Gelehrten des 18. Jahrhunderts, der über Gott und die Welt alles mögliche schreibt, aber nicht von einem Katheder aus doziert. Unter den rund 2500 Mitgliedern, welche die (Münchner) Akademie in den zweihundert Jahren ihres Bestehens hatte, findet sich kein zweiter seinesgleichen.»)

«Lambert fue, en lo bueno y en lo malo, el perfecto retrato del erudito del siglo XVIII, que escribe todo lo posible sobre Dios y el mundo, pero no enseña desde una cátedra. Entre los aproximadamente 2.500 miembros que formaron parte de la Academia (en Múnich) en sus doscientos años de su existencia, no se encuentra ninguno igualable a él».

viernes, 2 de octubre de 2009

Fase´s

Fase II, Nº 3
Técnica: Mixta, s/papel
Medidas: 35,5 X 48 ctm



POESÍA E IMITACIÓN


La epopeya, y aun es otra obra poética que es la tragedia, la comedia lo mismo que la poesía ditirámbica y las más de las obras para flauta y cítara, da la casualidad de que todas ellas son todas y todo en cada una reproducciones por imitación, que se diferencian unas de otras de tres maneras:
1. por imitar con medios genéricamente diversos
2. por imitar objetos diversos
3. por imitar objetos, no de igual ma­nera sino de diversa de la que son.

Porque así, con colores y figuras, representan imitati­vamente algunos por arte o por costumbre, y otros con la voz. Y de parecida manera en las artes dichas: todas ellas imitan y reproducen en ritmo, en palabras, en armonía. empleadas de vez o separadamente. Se sirven solamente de armonía y ritmo el arte de flauta y cítara, y sí alguna otra hay parecida en ejecución a éstas, por ejemplo: la de la zampoña. Con ritmo, más sin armonía, imitan las artes de la danza, puesto que los bailarines imi­tan caracteres, estados de ánimo y acciones mediante figu­ras rítmicas


ESPECIES DE IMITACIÓN POR LA PALABRA
Empero al ar­te que emplea tan sólo palabras, o desnudas o en métri­ca mezclando métricas diferentes o de un solo tipo, le sucede no haber obtenido hasta el día de hoy nombre pe­culiar, porque, en efecto, no disponemos de nombre alguno común para designar las producciones de Sofrón y de Xenarco, los diálogos socráticos y lo que, sirviéndose de trímetros de métrica elegíaca o de cualquier otro tipo, reproduzca, imitándolo, algún poeta.
Que, en verdad, si se exceptúa la métrica, nada de co­mún hay entre Homero y Empédocles; y por esto con justicia se llama poeta al primero, y fisiólogo más bien que poeta al segundo. Y por parecido motivo habría que dar el nombre de poeta a quien, mezclando toda clase de métrica, compusiera una imitación, como Xeremón lo hizo, al emplear toda clase de métrica, en su rapsodia Centauro.



MANERA DE IMITAR
Se da aún una tercera diferencia en estas artes: en la manera de reproducir imitativamente cada uno de los objetos, Porque se puede imitar y repre­sentar las mismas cosas con los mismos medios, sólo que unas veces en forma narrativa, otras alterando el carácter —como lo hace Homero—, o conservando el mismo sin cambiarlo, o representando a los imitados cual actores y gerentes de todo.


CONCLUSIÓN
Como dijimos, pues, al principio, las tres diferencias propias de la reproducción imitativa con­sisten en aquello en que, en los objetos y en la manera. Desde un cierto punto de vista, pues. Homero y Sófocles serían imitadores del mismo tipo, pues ambos reproducen imitando a los mejores, y, desde otro, lo serían Homero y Aristófanes, puesto que ambos imitan y reproducen a hombres en acción y en eficiencia.


Fragmentos: "La poética" Aristoteles

martes, 1 de septiembre de 2009

Garra "Matérica"


Der~toten fauve






Serie: "Garra matérica"
(comprende de 3 fases-series: 1º: 20; 2º: 20; 3º: 10)
Técnica: Tinta china, s/papel
Año: 2006




...por esos caminos, por esos diminutos pasos que damos en nuestra vida...
...aquellos aeropuertos que nos dictamina una vida, esa estación, ese otro vagón, aquel asfalto...
...los sueños que se plantearon en un tiempo...
...una amenaza debastada...
...cansancio, sueño...
...diversos factores que acumulan emociones...
...hasta diluírse...
...un factor fundamental...
...el apoyo brindado...
...pocas...
...gratos recuerdos...
...otro ángulo...
...en el suelo una lágrima de pasión...


Fragmentos de unas letras plasmadas en "ese" cuaderno

domingo, 16 de agosto de 2009

Heaven - "in session´s"




Serie: Fotografía digital

Heaven: (07)
[selección: 10 / H.07]

Año: 2007
"Heaven", series desde el año 2005 al 2009


"La fotografía ha sustitído en muchos casos al antigüo dibujo, o ha sido la base de sus transcripciones. Pero esta tiene vida propia y mantiene una amplitud de registros que exceden con mucho el carácter de documento de representación. Ella también da cuenta no sólo de los hechos, sino del sentido que ellos tienen. Cada fotografía elabora su propio "código" para asercarse a la realidad de las diferentes danzas. Frente a la imágen directa del dibujo eficaz, que permite comprender la acción de la danza pero también proyectarla en una acción futura. La fotografía aporta la seguridad de su registro y también la fascinante información de hechos colaterales, como la minuciosa descripción de las particularidades físicas del propio sujeto. Pierde en cambio, la capacidad de proyección, pero de todas formas ella ha conseguido imágenes y visiones desconocidas que han permitido al bailarín hacer aflorar situaciones qeu antes no eran mencionadas, y desvelar estados de ánimo que antes no eran evidentes. Desde los nuevos registros él ha sido consciente de imágenes que antes no le devolvía el espejo de la sala de ensayo."

Fragmento pág: 93
Juanjo Gómez Molina
"La representación de la representación" (danza, teatro, cine, música)

lunes, 22 de junio de 2009

Luna

2)


...en aquél agosto.. arañando ya septiembre...

que es lo que fué no lo sé...

pero al igual que hoy, contemplando el cielo...
3)


30/08/2004
____
Luna

Mágica luz que me ilumina...

y al verte...

tu celestial blancura me transmite una nueva forma de sentir... el pensar...

Te acompañan siempre esa música sin desafinar que cada noche dan esos desconocidos músicos bautizados como grillos....

Donde los pensamientos van hacia una musa aún desconocida...

Sintiendo su piel con el tacto suave y frágil, recorriendo partes de su cuerpo aún desconocido...

Se que esa musa en este presiso instante se encuentra contemplando el mismo espectáculo que están presenciando mis ojos...

Ambos solos...., pero no del todo; ya que estamos viendo y no nos cansamos de ver este círculo adorado que nos acompaña e ilumina.

Con sus vecinas estrellas... resguardando este momento mientras se encienden y apagan sin cesar...

Como esa claridad que se vislumbra a lo lejos... en el horizonte...

como una fiesta que se nos estuviese preparando para el día en que nos veamos...

Enigma oculto tras un ser que te cuida e ilumina como es el espacio...

Néctar inspirador de mis suelos a realizar en un próspero y ansiado futuro lleno de magia y contemplación...

Lente atenta y vigía de los pasos a seguir por estos caminos cubiertos de piedras resbaladizas, con los pasos firmes sobre la tierra...

Luz inspiradora en una selvática tierra, que todo lo contempla y aún así no se apaga y nos sigue encandilando...

Que esconderás bajo se silencio perpetuo…?

Mientras sueño con el día en que pudiese estar tan solo unos segundos en ese lugar...

Poder flotar sobre el espacio, transitar y hacer un camino para dejar los pasos y dejar las huellas grabadas por el resto de los días...

Me siento sol, que al mirarte iluminamos los senderos que queden por deambular en esta vida nocturna cargada de estrellas.





4)

Las imágenes de la serie "Luna nueva en primavera" trabajada en diferentes formatos, técnicas

1) (No se encuentra en mi poder)
Técnica: Acrílico, marmolina; s/ papel
Medidas:
170 x 210 ctm
Año: 2002

2) Técnica: Acrílico, marmolina; s/ Madera
Medidas:
75 x 135 ctm Año: 2002

3) Técnica:Mixta; s/ papel
Medidas:
75 x 135 ctm
Año:
2004

4)
Técnica: Tintas s/ papel fotográfico
Medidas:
19 x 25 ctm
Año:
2004

martes, 3 de marzo de 2009

Encuentros ~ Reencuentros

Esas casualidades que nos da la masa, no hago referencia a la masa matérica aquí.
Sino a esa masa o cantidad en esos casos que se van juntando, separando; muchas ya tienen su sitio - ubicación de reposo, guarida o refugio para su resguardo.

Esas fortuitas casualidades de encontrar sana a esta obra, (
por lo que pueda representar lo débil como un frágil papel frente al desorbitado cuantio de materias y materiales que se encuentran a su alrededor, en ese taller)



Técnica: Mixta, s/Papel
Medidas:
29,5 x 41,5 ctm

Año:
2007 o 2008 (...)



...Sufrir, no da derechos...
y con un agregado: "nunca" da derechos...


Si no creyera en la locura
de la garganta del sinzontle,
si no creyera que en el monte
se esconde el trigo y la pavura...

Si no creyera en la balanza,
en la razón del equilibrio,
si no creyera en el delirio,
si no creyera en la esperanza...

Si no creyera en lo que agencio,
si no creyera en mi camino,
si no creyera en mi sonido,
si no creyera en mi silencio...

¿Qué cosa fuera, qué cosa fuera la maza sin cantera?
un amasijo hecho de cuerdas y tendones,
un revoltijo de carne con madera,
un instrumento sin mejores pretenciones
de lucecitas montadas para escena...
¿qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera?
¿qué cosa fuera la maza sin cantera?
un testaferro del traidor de los aplausos,
un servidor de pasado en copa nueva,
un eternizador de dioses del ocaso,
júbilo hervido con trapo y lentejuela . . .
¿qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera?
¿qué cosa fuera la maza sin cantera?
¿qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera?
¿qué cosa fuera la maza sin cantera?

Si no creyera en lo más duro,
si no creyera en el deseo,
si no creyera en lo que creo,
si no creyera en algo puro...

Si no creyera en cada herida,
si no creyera en lo que ronde,
si no creyera en lo que esconde
hacerse hermano de la vida...

Si no creyera en quien me escucha,
si no creyera en lo que duele,
si no creyera en lo que quede,
si no creyera en lo que lucha...

¿Qué cosa fuera, qué cosa fuera la maza sin cantera?
un amasijo hecho de cuerdas y tendones,
un revoltijo de carne con madera,
un instrumento sin mejores pretenciones de lucecitas montadas para escena...
¿qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera?
¿qué cosa fuera la maza sin cantera?

sábado, 7 de febrero de 2009

Huella (IV)


"Rastro, seña, vestigio que deja alguien o algo"


Fotografía Digital
Título: Huella (serie nº4)
Año:2006


Ese diluvio, esa masa candente, compositiva-cromática...

peso y volumen...


mataria más materia...

...otros espacios, otros paisajes, otros cuadros...

otra suerte...


otra obra...



es la huella que esas energéticas materias dejaron a su paso...


en su recorrido bajo un sumiso lienzo...

ya desconocido
...


sure..?


Como he de poder olvidarme de aquella placentera -
placēre - lucha entre materiales...

viernes, 2 de enero de 2009

Especial "Noche nueva"

...aún frescos esos materiales...
cual si fuera un sobrio pastél apostado sobre una ventana...

reposando del calor que compuso su forma...
dorada,
cual si fuera un tenue cuerpo desnudo sobre esas blancas arenas...













llevame... a un sitio donde pueda ver el mar...
















llevame... a las estrellas donde pueda soñar...












lleva... lleva... lleva... llevame...

Técnica: Mixta, s/canson (fragmentos)
Medidas: 90 x 120 ctm
Año: 2009

el año comienza...
4:51am
...la historia continúa...

domingo, 28 de diciembre de 2008

Canvas I

...este hombre, tal y como lo he presentado, este solitario dotado de una imaginación activa, siempre viajando a través del gran desierto de hombres, tiene un fin más elevado que el de un simple flâneur, un fin más general, distinto del placer fugitivo de la circunstancia. Busca ese algo que se nos permetirá llamar la modernidad; porque no hay una palabra mejor para expresar la idea en cuestión. Se trata, para él, de extraer de la moda lo que ésta puede contener de poético en lo histórico, de obtener lo enterno de lo transitorio...


Serie: 1/4
Medidas: 81 x 65 ctm
Técnica: Mixta; s/Lienzo
Año: 2008


... en los cuadros modernos, nos asombramos de las tendencia general de los artistas a vestir a todos los modelos con trajes antiguos. Casi todos se sirven de las modas y de los muebles del Renacimiento, como David se servía de las modas y de los muebles del romanos. Hay sin embargo una diferencia, y es que David, al escoger temas particularmente griegos o romanos, no podía dejar de vestirlos a la antigua, mientras que los pintores actuales, que eligen temas de una naturaleza general aplicable a todas las épocas, se obstinan en disfrazarlos con trajes ridículos de la Edad Media, del Renacimiento o de Oriente.
La modernidad es lo transitorio, lo fugitivo, lo contingente, la mitad del arte, cuya otra mitad es lo eterno y lo inmutable. Ha habido una modernidad para cada pintor antiguo; la mayor parte de los bellos retratos que conservamos de los tiempos pasados visten trajes de su época. Son perfectamente armoniosos, porque el vestido, el peinado e incluso el gesto, la mirada y la sonrisa forman un conjunto de una vitalidad completa. Suprimiéndolo, se cae forzosamente en el vacío de una belleza abstrácta e indefinible, como la de la única mujer antes del pecado original. Si el traje de la época, que se impone necesariamente, es sustituido por otro, se produce un cotrasentido que no es excusable sino en el caso de una mascarada exigida por la mod. Así, las diosas, las ninfas y las sultanas del siglo XVIII son retratos moralmente parecidas.













Campos











Fields












..para que toda modernidad sea digna de convertirse en antigüedad, es preciso que sea extraída de ella la belleza misteriosa que la vida humana involuntariamente aporta. Es a esta tarea a la que se dedica particularmente el Sr. G.
En semejante materia, sería fácil e incluso legítimo razonar a priori. La correlación perpetua de lo que llamamos el alma con lo que llamamos el cuerpo explica muy bien cómo todo lo que es material o efluvio de lo espiritual representa y representará siempre lo espiritual de donde deriva. Si un pintor paciente y minucioso, pero de imaginación mediocre, teniendo que pintar una cortesana de nuestro tiempo, se inspira (es la palabra consagrada) en una cortezana de Tiziano o de Rafael, es inifintamente probable que haga una obra falsa, ambigua y oscura. El estudio de una obra maestra de ese tiempo y de ese género no le enseñará ni la actitud, ni la mirada, ni la expresión, no el aspecto vital de una de esas criaturas que el diccionario de la moda ha clasificado sucesivamente bajo lo títulos groseros o jocosos de impuras, de jóvenes mantenidas, de cortesanas y de queridas.

El Sr. G., dirigido por la naturaleza, tiranizado por la ciscunstancia, ha seguido una vía del todo distinta. Comenzó contemplando la vida, y no se preocupó sino tarde por aprender los medios para expresar la vida. El resultado es una originalidad impactante, en la que lo que puede quedar bárbaro y de ingenuo aparece como una nueva prueba de obediencia a la imresión, como un halago a la verdad. Para la mayoría de nosotros, sobre todo para los hombres de negocios, para quienes la naturaleza no existe más que en función de la utilidad que puede prestar a sus negocios, lo fantástico real de la vida está singularmente embotado. El Sr. G., lo absorbe sin cesar; tiene la memoria y los ojos llenos de él.



Charles Baudelaire - "El pintor de la vida moderna"



Ver otros fragmentos de la misma serie: 1 - 2 - 3 - 4

viernes, 5 de diciembre de 2008

Canvas III

...La Recherche no es simplemente un esfuerzo del recordar, una exploración de la memoria: la búsqueda debe ser tomada en su sentido preciso, como en la expresión << búsqueda de la verdad >>. Por el otro, el tiempo perdido no es simplemente el tiempo pasado: es también el tiempo que se pierde, como en la expresión: << perder el tiempo >>. Es evidente que la memoria interviene como un instrumento de búsqueda, pero no es el instrumento más profundo; al igual que el tiempo pasado interviene como una estructura del tiempo, pero también es la estructura más profunda.
...No se trata de una exposición de la memoria involuntaria, sino de la narración de un apredizaje. Precisando mas, del aprendizaje de un hombre de letras.
El lado de Méséglise y el lado Guermantes no son tanto las fuentes del recuerdo como las materias primas, las líneas de aprendizaje. Son los dos lados de una << formación >>.
Se invocará el Platonismo de Proust: aprender es aún recordar. Sin embargo, por importante que sea su papel, la memoria interviene sólo como instrumento de un aprendizaje que la supera tanto por sus fines como por sus principios. La Recherche está enfocada hacia el futuro y no hacia el pasado.


Serie: 3/4
Medidas: 81 x 65 ctm
Técnica: Mixta; s/Lienzo
Año: 2008



...Aprender concierne esencialmente a los "
signos". Los signos son el objeto de un aprendizaje temporal y no de un saber abstracto. Aprender es, en primer lugar, considerar una materia, un objeto, un ser, como si se emitieran signos por decifrar, por interpretar. La vocación es siempre predestinación con relación a signos. Todo aquello que nos enseña algo emite signos, todo acto de aprender es una interpretación de signos o de jeroglificos.
La obra de Proust está basada en el aprendizaje de los signos y no en la exposición de la memoria.
De ellos saca su unidad y también su sorprendente pluralismo. La palabra << signos >> es una de las palabras más frecuentes de la Recherche, especialmente en la sistematización final que constituye el Temps retrouvé
. La Recherche se presenta como la exploración de los diferentes mundos de signos que se organizan en círculos y se cortan en algunos puntos, ya que los signos son específicos y constituyen la materia de tal o cual mundo.
La unidad de cada mundo estriba en que forman sistemas de signos emitidos por personas, objetos, materiales; no se descubre ninguna verdad ni se aprende nada a no ser por desciframiento o interpretación. Sin embargo, la pluralidad de los mundos radica en que estos signos no son del mismo genero, no aparecen de la misma forma, no se dejan descifrar del mismo modo y no tienen una relación idéntica con su sentido.

...El primer mundo de la Recherche es el de la mundanidad. No hay medio que emita y concentre tantos signos, en espacios tan reducidos y a una velocidad tan grande. Bien es verdad que estos signos no son homogeneos en sí mismos. En un mismo momento se diferencian, no sólo según las clases, sino según << agrupaciones espirituales >> aún más profundas. En cada momento evolucionan, se fijan o ceden sitio a otros signos. De forma que la tarea del aprendíz consiste en comprender por qué alguien es << recibido >> en determinado mundo, por qué alguien deja de serlo; a qué signos obedecen los mundos, cuáles son sus legisladores y sus sumos sacerdotes.
El signo de lo mundano aparece como si hubiese reemplazado una acción o un pensamiento. Sirve de acción y de pensamiento. Por lo tanto, es un signo que no remite a algo distinto, significación trascendente o contenido ideal, sino que a usurpado el valor supuesto a su sentido. Por ello la mundanidad, juzga desde el punto de vista de las lecciones, aparece como falaz y cruel; y desde el punto de vista del pensamiento, aparece como estúpida. No se piensa, no se actúa, se indican signos.

Fragmentos: Gilles Deleuze "Proust y los signos (Proustet les signes)"
(3º. Ed. 1995 -
La edición castellana corresponde a la 2º edición aumentada de 1970)


Ver otros fragmentos de la misma serie: 1 - 2 - 4

domingo, 2 de noviembre de 2008

Serie Nº6


Serie Nº 5
Técnica: Mixta, s/Papel
Medidas: 70 x 50 ctm
Año: 2006


...Unos acordes suenan… retumban...


A lo lejos se siente como cabalgan…


Violines, cuerdas y notas, se palpita como suaves transeúntes mariposas…


No tan lejos un acordeón sumiso compone, desfragmenta y hace mella en el diapasón de los recuerdos…


Ese bajo no tan bajo… con tus notas secas-añejas de historias… galopa y suenan como el latido de un corazón…




... ya que la noche se encuentra tan iluminada...


...tan apasionada...

...queda la voz de don Pablo en tu paleta...






Ver otras obras de la misma serie - (click sobre el número): 1 - 3 - 4 - 5 - 8 - 13

domingo, 26 de octubre de 2008

Furĭa...


"Furia terrenal"
Técnica: Mixta, s/Papel
Medidas: 50 x 70 ctm
Año: 2006



"El deseo de abstracción tiene que ser completado con un anhelo de melodía.
La abstracción pura es como la religión sin humanidad.
Ser humano es ser vivir en un proceso continuo de existencias diarias.
El curso y el ritmo de la existencia diaria exigen a la arquitectura: melodía"



J.J.P.Oud "Mi trayectoria en De Stijl" - (Pag. 50)

lunes, 13 de octubre de 2008

Garra Matérica Nº3

Garra matérica (serie 3/10)
Medidas: 30 X 42 ctm
Técnica
: Tinta china s/papel
Año
: 2006


"Mi vida"
Traducción
de Luis Fernando Moreno Claros, en NIETZSCHE, F., De mi vida. Escritos autobiográficos
de juventud (1856-1869), Valdemar, Madrid, 1997

¿Cómo esbozamos un retrato de la vida y el carácter de una persona que hemos conocido?
En general, exactamente igual que como se esboza el de una región que hemos visitado alguna vez. Tenemos que representarnos sus particularidades fisonómicas: la naturaleza y forma de sus montes, la fauna y la flora, el azul del cielo; todo esto, en su conjunto, determina nuestra impresión. Pero, precisamente aquello que primero salta a la vista, la masa de las montañas, la forma de los roquedales, no proporciona en sí mismo el carácter fisonómico propio de una región: en distintas extensiones de tierra, como grupos que se atraen y se repelen, surgen según leyes idénticas idénticos tipos de montes, las mismas configuraciones de la naturaleza inorgánica. Algo distinto ocurre con la naturaleza orgánica. Sobre todo en el reino vegetal se encuentran los rasgos más sutiles para un estudio comparativo de la naturaleza.

Algo parecido sucede cuando queremos contemplar una vida humana y valorarla con justicia.

No debemos dejarnos guiar por los acontecimientos ocasionales, los dones de la fortuna, los giros caprichosos del destino, pues sólo son el resultado de la coincidencia de circunstancias externas que, similares a las cimas de las montañas, son las primeras que saltan a la vista. En cambio, precisamente aquellas experiencias mínimas, aquellos acontecimientos interiores a los que no damos importancia, son los que con más claridad muestran la totalidad del carácter de un individuo, pues se desarrollan orgánicamente según la naturaleza humana, mientras que los otros no le pertenecen, sólo están unidos con él de forma inorgánica.

Después de esta introducción parecerá como si yo deseara escribir un libro sobre mi vida. De ningún modo. Solamente quiero señalar cómo comprendo los acontecimientos vividos que narraré a continuación. Esto es, tal y como lo haría un apasionado naturalista que reconoce en sus colecciones
de plantas y minerales, clasificadas según los distintos terrenos, la historia y el carácter de las que examina; en contraposición al niño ignorante que sólo ve en ellas piedras y plantas para jugar y divertirse y del utilitarista que las contempla orgullosamente con desprecio, ya que las considera inútiles al no servir ni para alimento ni para vestido.

Como planta, nací cerca del camposanto; como hombre, en la casa de un párroco de aldea.

¿Y a santo de qué ese tono tan profesoral? Puede ser, pero, en todo caso, no deseo excusarlo. ¿Qué más puede hacer una introducción para mejorar la vida que instruir, si la vida misma no instruye?
Y estas noticias escuetas de mi vida ni podrán instruir ni entretener; son como piedras lisas; pero, en realidad, esas piedras son hermosas, con su coraza de musgo y tierra.

Al lado de la carretera comarcal que va desde Weißenfels hasta Leipzig y que pasa por Lützen, se halla la villa de Röcken.
Se encuentra rodeada de sauces, álamos y olmos aislados, de modo que desde lejos sólo se ven sobresalir las elevadas chimeneas de piedra y el antiquísimo campanario sobre las verdes cimas. En el interior del pueblo hay anchos estanques separados unos de otros por estrechas franjas de tierra. En torno a ellos, verde frescor y nudosos sauces. Algo más arriba se encuentra la casa parroquial y la iglesia; la primera está rodeada de jardines y de prados arbolados.

Muy cerca se halla el cementerio, repleto de lápidas semienterradas y de cruces. Tres acacias majestuosas de amplias ramas dan sombra a la propia casa parroquial.

Aquí nací el 15 de octubre de 1844 y, a causa del día de mi nacimiento, se me bautizó con el nombre de «Friedrich Wilhelm». El primer acontecimiento que me conmocionó cuando aún estaba formándose mi conciencia fue la enfermedad de mi padre. Era un reblandecimiento cerebral. La intensidad de los dolores que sufría mi padre, la ceguera que le sobrevino, su figura macilenta, las lágrimas de mi madre, el aire preocupado del médico y, finalmente, los incautos comentarios de los lugareños debieron de advertirme de la inminencia de la desgracia que nos amenazaba. Y esa desgracia vino: mi padre murió. Yo aún no había cumplido cuatro años.

Algunos meses después, perdí a mi único hermano, un niño vivaz e inteligente que, presa de un ataque repentino de convulsiones, murió en unos instantes.

Así pues, tuvimos que abandonar nuestra tierra; al atardecer del último día jugué aún con muchos niños y me despedí de ellos, al igual que de todos mis lugares queridos. No pude dormir; nervioso y malhumorado daba vueltas en mi lecho hasta que, finalmente, me levanté. En el patio se cargaban varios carros; la tenue luz de una linterna iluminaba la escena. En cuanto amaneció se engancharon los caballos; partimos en medio de la bruma matinal hacia Naumburg, la meta de nuestro viaje. Aquí, al principio con timidez, luego algo más espabilado, pero siempre con la dignidad de un pequeño filisteo envarado, comencé a conocer la vida y los libros. En Naumburg aprendí también a amar la naturaleza representada en sus hermosos bosques, valles, castillos y fortalezas y a querer a los seres humanos en la persona de mis parientes y amigos.

Comenzó también la época del gimnasio y, con ella, los nuevos intereses y las nuevas inquietudes. Sobre todo fue entonces cuando germinó mi inclinación por la música, a pesar de que el comienzo de las clases casi contribuyó a erradicarla en sus raíces. Mi primer maestro fue un maestro de capilla, con todos los encomiables defectos de un maestro de capilla y, además, de uno jubilado, sin ningún mérito especial.

Finalmente, y con la debida lentitud de rigor, llegué a tercero. Ya era tiempo de salir del círculo materno, de desacostumbrarse por fin a esa rutina que es tan nefasta para la vida práctica. Poseía en mí la ciencia de algunas enciclopedias, todas mis posibles inclinaciones se habían despertado ya, escribía poemas y dramas horripilantes y mortalmente aburridos, me martirizaba con la composición de música sinfónica y se me había metido en la cabeza la idea de adquirir un saber y un poder universales, tanto que me hallaba en peligro de convertirme en un completo cabeza de chorlito y en un visionario.

Por eso me vino muy bien, desde todos los puntos de vista, en calidad de alumno interno de la escuela provincial de Pforta, dedicarme durante seis años a concentrar mis fuerzas y dirigirlas hacia metas muy concretas.

Todavía no he dejado atrás esos seis años; sin embargo, puedo considerar ya maduros los frutos de este período, pues siento sus efectos en todo lo que actualmente emprendo.

Así pues, puedo mirar con agrado casi todo lo que me ha ocurrido, ya sean alegrías o penas; los acontecimientos me han conducido hasta ahora como a un niño.

Ya va siendo hora, tal vez, de tomar yo mismo las riendas de los acontecimientos y entrar de lleno en la vida.

Y de este modo el hombre se libera de todo aquello que lo encadena; no necesita dinamitar las rocas, sino que, inesperadamente, éstas caen por sí solas cuando un dios se lo ordena. Y ¿dónde está el grillete que al final aún le aprisiona? ¿Es el mundo? ¿Es Dios?


F. Nietzsche
Escrito el 18 de septiembre de 1863


Ver otras obras de la misma serie - (click sobre el número): 2 - 4 - 6