viernes, 27 de febrero de 2009

La voluntad de un genio

(EFE).
Jorge Luis Borges envió el 6 de mayo de 1986, semanas antes de morir, una carta a la agencia de noticias Efe en la que reconocía "la determinación de ser un ho
mbre invisible" en Ginebra, una ciudad en la que se sentía "misteriosamente feliz".


"Les envío estas líneas para que las publiquen donde quieran. Lo hago para terminar de una vez por todas" con "las llamadas y las preguntas de las que estoy cansado" "Soy un hombre libre. He resuelto quedarme en Ginebra, porque Ginebra corresponde a los años más felices de mi vida", explica la carta, enviada al entonces presidente de Efe, Ricardo Utrilla, y difundida el 21 de mayo de 1986.

Borges, que había definido la muerte como "la gran esperanza que me queda", en una entrevista con Efe tres años antes, falleció el 14 de junio de 1986 y fue enterrado en el ce
menterio ginebrino de Plainpalais, pero la diputada argentina propuso trasladar sus restos al camposanto porteño de La Recoleta. "Mi Buenos Aires sigue siendo el de las guitarras, el de las milongas, el de los aljibes, el de los patios. Nada de eso existe ahora. Es una gran ciudad como tantas otras", le "responde" "avant la lettre" Borges en la carta.

"En Ginebra me siento extrañamente feliz. Eso nada tiene que ver con el culto de mis mayores y con el esencial amor a la patria. Me parece extraño que alguien no comprenda y respete esta decisión de un hombre que ha tomado, como cierto personaje de Wells, la determinación de ser un hombre invisible", concluía.

Estos testimonios actualizaban -y parecían contradecir- lo que defiende su
biógrafo Alejandro Váccaro o lo que el propio Borges (nacido en Buenos Aires el 24 de agosto 1899) afirmaba en una entrevista realizada en 1969 para el documental francés "Le passé qui ne menace pas" respecto a su deseo de ser enterrado en Buenos Aires.


Fuentes: ADN




...que ni difunto te dejan tranquilo...
...no me quiero imaginar si dicen algún dia algo sobre Cortázar, que descanza con C. Dunlop

miércoles, 25 de febrero de 2009

La piel

A mi no me interesa el tatuaje como objeto a fotografiar, a mi me importan las personas que llevan tatuajes. Del tatuaje me interesa la lectura que ofrece, lo que me dice la persona que lo lleva.


Alberto García-Alix

Prueba...

Probando...














ɹɹɹɹɹɹ!! ddd...ppp ''ɐɐɐɐɐ













aa.. ee,, ii;; oo:: uu¿¿ nn?? oo !! әә// ɐɐ %%













1- 2 - 3 - 4 - 1 - 2 - 3 - 4 - ㄣ - ᄐ - ᄅ - ⇂ - ㄣ - ᄐ - ᄅ - ⇂

Recorordando...
rememorando...

...aquellas sutiles, pequeñas-gigantes palabras de Lyotard...


"La superficie del cuerpo no es una superficie comparable a un telón o a una pantalla de cine o a una tela para pintar. Está llena de agujeros, o, más bien, los agujeros son parte de la piel, la piel forma involución cavando lo que se llama un interior (porque adopta el punto de vista de un teatro), pero que es tan exterior como el exterior".

Jean-François Lyotard




sábado, 21 de febrero de 2009

Diario de un Cronopio

23/12/2005


...transcurrió en uno de esos viajes...
... unos 10000 mts de altura plasmó...

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Capitán Morocho


Dura tarde se encontró el Capitán Morocho... al ver que las agujas de su reloj se atrasaron con el tiempo; y así su barco zarpó con rumbo desconocido en una hora inesperada -para el- y su tripulación vacía de seres.

...esos ocupantes diáfanos en los camarotes, con sus taciturnas almas desencantadas.
En un viaje desconocido, rumbo a la isla del desencuentro
Esa selvática isla llena de almas perdidas de pasiones, amores y emociones.
...donde esas almas y espíritus se cruzan, formando un vaivén en la brisa de la tarde ya casi a punto de oscurecer.

...el capitán, firme en el timón, rumbo al ocaso de la tarde que lo llevará a esa isla de tranquilidad.
En busca de ese atraso... ese tiempo perdido que le dejo el tiempo.
En busca de poder encontrar allí un alma que le de un reloj de arena, un envión de viento, ese latir de sentimiento, esa pasión...
Intentando allí tan si quiera, calmar sus penas y ansiedades que una tarde un reloj allí dejó.

El golpe de las olas... como fieras dan en la proa y popa... intentando volcar ese barco.
Pero no hay dios ni fuerza en la naturaleza que oce en volcar ese barco bautizado una tarde: "firmeza"...

Firmeza que tuvo, tiene y tendrá en el centro de su pecho... que es el alma-motor de su ser denominado corazón.

Ese viejo capitán ya no teme ni dios ni diablo sobre la tierra...
Rumbo fijo a esa isla donde le esperan almas, piedades, ambiciones e ilusiones...

Esos cambios que le pide y dictamina su destino...

viajes..
conocimientos... encuentros...

Esperando, -si se quiere- que salga de una vez ese az de la manga donde haga la jugada de su vida.
Que brote y crezca ese az tan deseado, que caiga de una palmera o brote de las raíces de la tierra.


*no fue corregido, ni leído desde el 23/12/2005 hasta hoy día de la publicación.





Esbozo realizado en el transcurso del viaje...


...en ese pequeño mágico-místico cuaderno viajero