domingo, 23 de diciembre de 2007

Deleuze


Singularidad, multiplicidad en el deseo.
Construir en un individuo en una amalgama, construyendo nuestros deseos.
Corte / Acople
El deseo es una energía en flujos; no es un cuerpo, es una energía. Discurre y transmite en acople entre los órganos formando máquinas deseantes.
Deseo circular en las conexiones – es necesario los cortes.
Maquina deseante: madre – bebe.
La boca hambrienta que se acopla al pezón.
Es necesaria la separación. Existe la multiplicidad de máquina que se desprende.
El corte es definitivo. Si no existiese corte, la máquina es una representación que puede ser mortal.
Si se quedase pegado se fosilizaría.
El imperio de los sentidos” - (1976)
El acople de carácter sexual, es incapaz de hacer un corte.
El deseo se petrifica en la locura.
Con las adicciones se vuelve traumática.
El fantasma deseante es siempre grupal” – “El niño desea más que lo que otro desea” (D)
El objeto más deseado es el que desea más el deseo.
Plegar todo ese flujo en la masa social, molarizalo o encontrar una salida. Crear, revolucionar, transgredir con el deseo de volver molecular.
Lo molecular casi nunca es individual, es fragmentaria; trabaja por flujos.
Existen órganos de masas colectivas que no estén atrapadas en la molarización.
Hicieron que el deseo sea penetrable y tuviese salida.
No toda codificación es molar, codificante.
El deseo en sus líneas de fuga, codifica artísticamente.
El deseo de mantener relaciones sexuales (…)

Plusvalía de códigos
: cuando una máquina deseante captura para otro código, un código para otra máquina.
Código de fecundar, captura el deseo del insecto engañando al insecto y retoma su vuelo que se ha convertido en un aparato.
El límite es el cuerpo sin órganos.
La sociedad está codificada, (todo territorio del deseo) se produce “Socius”: (cuerpo pleno)
Todos los órganos están codificados en; es un cuerpo social marcado por el poder.
El Socius: es cuando todo está codificado.
El Socius: es capitalista, todo calificado para el consumo. Triturar el deseo en codificaciones de consumo.
Tratar que el deseo:
Desterritorializar, abrirse caminos de fuga. Hay que ejercer lo inédito.
Como?
Intentar liberar nuestros deseos sin codificarlos, sin forma ni función.
La boca que habla; pensamos en la boca que habla por primera vez. Es desterritorializada del mero comer.
Esta es una apertura para territorios en el lenguaje.
La boca que poetizó: una nueva línea de fuga.

Tres grandes Socius: (el de la tierra; despótico y capital). De molarización total.
El cuerpo de la tierra, leyes no escrita sino por medio de tabúes, hábitos.
Socius de la tierra:
Marca sus leyes sobre los cuerpos de los ciudadanos. Se marca en el cuerpo. Lo recuerda al reo.
Socius despótico:
Forma de gobierno totalitarias. Está escrita en papeles. Todos son de valores. Es incapaz de saber su deuda.
Socius del capital: sociedades contemporáneas; privatizaciones del deseo. El asqueroso deseo; retracción del deseo al Edipo.
La sociedad capitalista está reducido al núcleo de la pareja o la familia.
El psicoanálisis ayudado al capitalismo.
La ley del deseo se rompe por las grietas; crear, revolucionar.
El invento puro y duro del capital es el consumo. El deseo se homogeniza, se ha encerrado en el papel moneda.Esta sociedad genera enfermedades, viven patológicamente.
El cuerpo de la tierra genera pervertidos; hace otros recorridos.
Cuerpo pleito genera la psicología paranóica.
La sociedad capitalista engendra psicosis esquizofrénicos.
Gran categoría abstracta es la categoría del consumo. Hay que consumir (sea lo que sea).
Siempre habrá flujos que escape del capitalismo. Se sitúa en los márgenes del Socius.
La máquina molarizante está siempre al acecho.

Idea de nomadismo: resiste el carácter nomadico del deseo porque hay flujos. Hay pulsión de máquinas
El sujeto se construye en lo molar y lo molecular. El deseo es nómada; es pura potencia.
Cuando el deseo es nómada pasa a la conciencia; establece puntos de conexión.
Hacemos el amor con infinitas máquinas” (D)
Nuestro deseo proviene de una multiplicidad.

Click en el número para leer la charla del día anterior: 1

jueves, 20 de diciembre de 2007

Cosecha de invierno

(Boceto previo)

(Prueba figura-color)

(Final)
Técnica: Mixta, s/Papel
Medidas: 21 X 29 ctm
Año: 2003

Series realizadas en la aldea de "Friamonde" - (Taboada) - Lugo.
Sobre diversos temas (dibujo-fotografía); realizados sobre la vida en el campo, trabajos agrarios y la naturaleza.

Fantasmas Azules


En el campo de mis sueños rojos
Fantasmas azules han invadido mi cuerpo
Y su aliento azul me roba las venas
Que ayer a la tierra me ataban
En un muro blanco como sepultura
Nos tumbamos para contemplar estrellas
Sus manos pisaron mis manos
Sus ojos mi cuerpo lamieron
En el campo de los sueños rojos
Llovieron plumas
Como un manto me cubrieron
En la sepultura de barro
Sus cóncavos picos se volvieron nobles
Fantasmas azules con formas de pájaro
Liberados de la jaula del cielo
Sin alas
Visitaron ayer mi azul mente
Hasta que mi sombra
Quedó derramada por el suelo

lunes, 17 de diciembre de 2007

Mis pequeñas (III)

Serie: Mis pequeñas -(2006)
Técnica: Mixta s/Papel
Medidas: 100 X 100 ctm

Año:
2006


Pinturas Negras (1819 - 1823) es el nombre que recibe una serie de catorce cuadros de Francisco de Goya pintados con la técnica de óleo al secco (sobre la superficie de revoco de la pared) como decoración de los muros de su casa, llamada la Quinta del Sordo, que el pintor adquirió en febrero de 1819 y que fueron trasladadas a lienzo en 1873. Actualmente se conservan en el Museo del Prado de Madrid.

La serie, a cuyos óleos Goya no puso título, fue catalogada en 1828 por el amigo de Goya Antonio Brugada y se compone de los siguientes lienzos: Átropos o Las Parcas, Dos viejos o Un viejo y un fraile, Dos viejos comiendo sopa, Duelo a garrotazos o La riña, El Aquelarre, Hombres leyendo, Judith y Holofernes, La romería de San Isidro, Mujeres riendo, Peregrinación a la fuente de San Isidro o Procesión del Santo Oficio, Perro semihundido o más simplemente El perro, Saturno devorando a un hijo, Una manola: doña Leocadia Zorrilla y Visión fantástica o Asmodea.

Una reciente teoría ha querido atribuir la autoría de las Pinturas Negras a su hijo Javier; sin embargo Bozal y Glendinning, dos de los máximos conocedores de la obra pictórica de Goya, rechazan esta hipótesis. Es difícil imaginar que este hecho extraordinario no fuera conocido por sus contemporáneos. La técnica pictórica, la calidad de la pincelada, los tipos humanos grotescos, los temas obsesivos, que ya están presentes en la obra goyesca anterior y posterior, hacen infundada la atribución a Javier Goya.

Ver otras obras de la misma serie - (click sobre el número):
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